Árboles Artificiales

Árboles Artificiales

 

Desarrollado por Klaus Lackner, doctor de la Universidad de Colombia de Nueva York. Cuando el dióxido de carbono entra en contacto con el hidróxido de sodio se absorbe y produce una solución líquida de carbonato de sodio. Esta solución líquida se puede recuperar y transformar en un gas, que puede ser almacenado en el fondo marino. El dióxido de carbono extraído mediante estos árboles artificiales podría ser almacenado bajo tierra. Se estima que cada uno de los árboles artificiales podría extraer unas 90.000 toneladas de dióxido de carbono al año, el equivalente a las emisiones de aproximadamente 20.000 automóviles. Utilizando la tecnología disponible para la perforación de pozos petroleros, se podría crear un depósito en la profundidad del lecho marino.

La idea de desarrollar un árbol artificial también ha surgido en España, concretamente en Castellón (Valencia). El prototipo lo ha desarrollado la empresa Movigi Spain Air Filter, en colaboración con la Universidad de Salamanca y la Universidad Jaume I de Castellón. Cada prototipo absorbe el CO2 equivalente a 80 ó 90 eucaliptos y es capaz de procesar 8.000 metros cúbicos de aire por hora.

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